Si deseas hacerme algún comentario, propuesta, sugerencia, o simplemente quieres cruzar unas palabras conmigo, no dudes en escribirme a elfinaldetodoslosinviernos@live.com

Redes Sociales

jueves, 29 de noviembre de 2012

Concuso Navideño

Un grupo de autores de Editorial Círculo Rojo nos hemos juntado para convocar un concurso de cara a estas fiestas navideñas que ya tenemos a la vuelta de la esquina.

Vamos a regalar todos estos libros dedicados a los ganadores:






























¿Cómo conseguir uno de ellos? es tan fácil que no tienes que hacer más que meter un comentario en esta entrada diciendo que quieres participar.
Si además se lo cuentas a tus amigos, por cada uno que se apunte al concurso y diga que viene de parte tuya, te llevarás un punto.
Puedes entrar en todos y cada uno de los blogs y perfiles Facebook y dejar tu comentario para sumar más puntos, uno por cometario, vamos.
La persona que reúna más puntos podrá elegir el libro que más le apetezca (difícil elección, ¿eh?). La segunda persona que más puntos tenga elegirá entre los demás; la tercera también, y el resto de libros se sortearán entre los demás participantes.
¡¡Está chupao!!
Tenéis desde hoy hasta el 31 de diciembre.
Los envíos de libros serán a territorio nacional.
En caso de empate a puntos se sorteará para desempatar.
Si queréis darle a "Me gusta" a las páginas de los autores y sus libros, haceros sus amigos, o haceros seguidores de sus blogs, es totalmente opcional, os lo agradecerán pero no es necesario para concursar.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Video de un seguidor

Con gran sorpresa me he encontrado este video en mi correo electrónico. Es el montaje con fotografías que ha realizado Salvador Sanoguera, que acudió a la presentación donde participé el pasado 27 de Octubre en la Llibreria Catalònia.
Estos gestos emocionan.


martes, 27 de noviembre de 2012

El sueño de Prometeo

Camino descalzo sobre el rastro de un fuego que ya se apagó, un fuego que ahora brilla allá en lo alto. Guardo silencio, intentando escuchar su brillo eterno, quemando mis ojos en busca de la sonrisa que me fue negada aquella noche.
Mis palabras se tiñeron de sangre en las calles de la negación, lamentando que mis manos se aliaran con la debilidad de mi ser y dejaran cerrarse las puertas de la redención.
La niebla que esconde mi amor, mítica Avalón sumergida en mi memoria de negras aguas, insufla temor a mi convicción, volviendo temerario y salvaje a este corazón de hierro que desbocado se enfrentó a Dioses y Titanes, que esgrimió la Espada de la Ignorancia sin entender que la vida no es un sueño eterno.
El regalo de la muerte nunca tuvo un lazo rojo, pues las heridas que recuerda mi cuerpo son blancas y frías, profundas como el abismo, eternas como una vida sin sol. Así que rogué ver la verdad, sacudiéndome la paz del sueño y el abandono, gritando y blasfemando, sacudiendo las cadenas del olvido. Pero nadie me escuchó... nadie recuerda a una estrella cuando está apagada.
En este camino de extinta llama, en este sendero de olvido y soledad, devorado por el recuerdo de todo lo que no fui, sólo a ti escucho en mi cabeza, porque tu muerte predijo la mía.
Ahora que nadie espera en casa, ahora que las montañas se han quedado sin flores, un cuervo picotea la tierra de mi tumba... mientras observo tu reino lejos de mi corazón.



domingo, 25 de noviembre de 2012

Behemoth - "At the left hand ov God"


Más música que siempre me sirve de inspiración. Esta vez es el grupo polaco Behemoth, cuya música siempre va encaminada entre temas de mitos babilónicos, el Antiguo Testamento y el anticristianismo mezclado con una dura crítica hacia la clase política de su país por dejarse dominar por la Iglesia, por lo que son censurados y ninguneados. A mi me encantan.


sábado, 24 de noviembre de 2012

La voz del Cielo y del Infierno

Hay noches que simplemente duerme. Hay noches que las horas le persiguen fustigadas por el insomnio. Hay noches que olvida, y otras que se repiten con desgana. Hay otras noches que le hablan; a otras les habla él. Hay algunas noches que sueña. Incluso hay noches que está junto a su amada... pero es entonces cuando despierta el sol.
Hay noches que pasea junto a ella, y todo es maravilloso. Pero las hay que camina solo, y la melancolía supura por todos los poros de su piel. El recuerdo de una mirada le turba, le hace volverse cuando sopla el viento y remueve la hojarasca.
La dama de negro observa. La sangre resbala por las piedras. Las runas callan, piensan, estudian qué decir al viajero.
El frío del invierno asoma por la ventana y le arropa. Esta noche tampoco dormirá. Es de esas en las que la luna espera al otro lado de las montañas; tímida aguarda a su amante.
En sus labios aún queda el sabor del licor espeso y ardiente; la voz del Cielo.
Hay noches que vuelan los cuervos, noches en las que se posan en su ventana cuando el viento mira a otro lado. Sus palabras irreales cambian de argumentos cada minuto que se escurre entre las ramas del árbol moribundo. Cantan canciones sobre imágenes del pasado, cuando las mentiras le dejaban dormir en paz.
Pero ahora que está despierto llora sin saber cuándo lo dejará de hacer.
Que todo se detenga cuando él intenta dormir, que nadie pronuncie palabra alguna ni contemple la ira de su corazón. Que callen las madres y los niños, que ardan en la desesperación.
Si él no puede conciliar el sueño, que nadie más tenga ese honor, pues sabed, oyentes ingratos, que de la vida y la muerte, el sueño y las mentiras, sus amigos son.


A la venta en la librería online internacional Vnet Librerías

Más puntos de venta online para "El final de todos los inviernos", en formato papel bajo demanda. Esta vez se trata de la web Vnet Librerías, donde se añaden nuevos puntos de venta para España, México, Argentina y Colombia. 
Poco a poco se va completando el mapa.


 Comprar en España






Comprar en Argentina












viernes, 23 de noviembre de 2012

A la venta en América del Sur

Hoy me han dado una gran alegría desde el continente hermano, América del Sur, pues por fin se puede comprar allí "El final de todos los inviernos" en formato fíciso; en papel de toda la vida.
Mucha gente me preguntaba cómo podían hacerse allí con mi novela, y siempre me he visto obligado a remitirles al e-book, en Amazon. Pero eso ya se terminó gracias al portal www.lalibreriadelau.com. El portal es de Colombia, pero hacen envíos a todo el mundo, así que amigos y lectores de Latino América, mientras se negocia con más tiendas, desde esta librería online podéis haceros con "El final de todos los inviernos". Espero que lo disfrutéis.


jueves, 22 de noviembre de 2012

Therion - The falling stone

Buscaba entre ese manojo de canciones que considero imperecederas, un tema que tuviera algo que ver con "El final de todos los inviernos", decantándome por esta (pondré más, sin duda) que, cosa extraña, no fue parte de la banda sonora del "making off" de la novela. Un día os explicaré la relación música-inspiración literaria que tiene lugar en mí cuando me pongo a teclear.
De momento os dejo con esta obra maestra del grupo sueco Therion, "The falling stone".


Aportación en el Diari d´Andorra: La saga Crepúsculo

Hace unas semanas, la periodista de la sección de Cultura del Diari d´Andorra, Alba Doral, me hacía una entrevista para este diario presentando así mi novela. Para el estreno de la última película de la saga "Crepúsculo", atendí con gusto a sus preguntas como parte de un artículo donde contrastaba los diferentes puntos de vista de varias personas, seguidoras y no, de esta exitosa serie de películas (y novelas, claro).
Paso a traduciros del catalán dicho artículo:

Revive la fiebre crepuscular

El fenómeno "Crepúsculo" supera los límites del cine y la literatura entre la población adolescente, todo y que no trasciende en la estética juvenil. Discrepancias entre educadores sobre si genera interés por la cultura.

"Este mes en clase sólo hemos hablado de ésto". El ésto a que se refiere Luanna Paola de Souza García, una estudiante de 12 años, es Crepúsculo, la saga literaria creada por Stephenie Meyer y que está en pleno auge por el estreno de la última cinta de la versión cinematográfica. El fenómeno afecta a algunos adultos, pero es entre los adolescentes donde ha hecho el nido. De Souza se confesaba, a punto de entrar en la sala donde se proyectaba, seguidora de las historias clásicas de vampiros, "de siempre", todo y que por edad, no puede ser muy atrás. Pero en esta encuentra un punto diferencial: un triángulo amoroso poco usual.


"Es un fenómeno sobretodo estético", opina David Arrabal, autor qur ha debutado con la novela de ángeles caídos y seres sobrenaturales, El final de todos los inviernos, que se ha convertido en un éxito en el país (y fuera). No es seguidor de la saga de Meyer, sobretodo por edad, "pero sí me gusta mucho estas historias, todo y que desde una perspectiva más clásica". ¿Qué encuentran los fans en una temática que es desagradable por sí? "Es el aura de misterio de las criaturas, la imagen, todo junto es muy estético". Y, encima, los protagonistas son muy atractivos. Es como en Entrevista con el Vampiro, recuerda, basada en los libros de Anne Rice y que en la pantalla juntó a bellezas masculinas como Tom Cruise y Brad Pitt. "Estaría en la línea, pero más seria", determina.
Todo y ser la estética uno de los puntos fuertes del fenómeno, de momento no ha contaminado mucho a la juventud del país. "No, es cierto que por aquí no lo veo, no es como si bajas a Barcelona, la cantidad de góticos que se ven", admite Arrabal.



No se ven en la calle ni en las aulas, confirman dos profesores de secundaria, Ferràn Riu y Rosa Fernandez, del Colegio Sagrada Familia y del Instituto Español de la Margineda respectivamente. "Es extraño, aquí parecen ajenos a las modas, no veo tribus urbanas, quizá un par de pañuelos palestinos pero quizá no saben de qué va", reflexiona Fernández. Que coincide con su compañero de profesión al decir que se detecta cierta emoción entre el alumnado, "pero nada especial". "Las conversaciones no trascienden en clase", indica Riu.
Las visiones de ambos de contraponen en otro aspecto: mientras que Riu da la bienvenida a cualquier fenómeno que atraiga a la lectura, Fernández se muestra escéptica. "Todo lo que sea cultura es positivo, los acostumbra al hábito de la lectura, a ir al cine, los motiva la historia de amor y seguro que después les motivará otra cosa, es la entrada al mundo cultural", estima Riu. "Es una cultura de mínimos -opone Fernández-, es mejor que no hagan botellón, pero es una distracción, una historia fantástica donde no aprenden nada. Algunos se han enganchado a la serie Isabel; eso ya lo veo diferente, más interesante".


sábado, 17 de noviembre de 2012

El final de todos los inviernos: Capítulos IV y V

Hoy es un día especial, así que os regalo la lectura de los capítulos IV y V de "El final de todos los inviernos". ¡Disfrutadlos!



IV


Poco antes del amanecer había llegado a la ciudad. Ocultándose en las sombras menguantes de los callejones y rincones, fue avanzando, adentrándose en la gran urbe. Consiguió esquivar a todos los humanos que le iban saliendo al paso. Buscaba un lugar donde poder estar solo, a salvo de las miradas, tanto de hombres como de ángeles, y concentrar sin distracciones su esencia para localizar la fragancia del alma de Batshemesh. Sabía que se encontraba en aquella ciudad que poco a poco se despertaba y desperezaba, llenando sus calles de ruido y ajetreo.  Estaba seguro que en alguna de aquellas calles, en alguno de aquellos edificios, encontraría a su amada.
Sus manos reconfortadas por el Don de la carne, de nuevo fuertes, compensaron la debilidad de sus alas negras y logró trepar sin muchas dificultades a lo alto de una vieja fábrica reconvertida en museo. Se detuvo en mitad de la azotea, rodeado de bidones de metal vacíos y herramientas oxidadas, olvidadas. Tenía la esperanza de poder contemplar, milenios después, la luz del sol y disfrutar de su calidez. Aquella sensación perdida sería lo más cerca de Dios que nunca volvería a estar. El amanecer avanzó lento, y cuando sus ojos creyeron percibir la curva silueta del Gran Astro, una repentina tormenta, al igual que nubló el cielo, dejó a su negro corazón si el deseado calor. La mañana se tornó oscura tarde, como si la noche fuera a caer tan repentinamente como aquella lluvia maldita.
De pie, mirando al cielo sobre su cabeza, empapado, pasmado, de nuevo cansado y sintiendo gran aflicción, cerró los puños al tiempo que sentía aquel olor en el ambiente, un dulce aroma en el agua que caía cruel y despiadada.
-Lágrimas de un ángel –murmuró para luego gritar, rugir-. ¡Lágrimas de un esclavo!
Sabía muy bien qué significaba aquella lluvia. Su fuga había sido descubierta y su caza estaba en marcha. Lágrimas de un ángel para ocultar a todos los ángeles que pisaran de nuevo la tierra. Ellos no necesitarían comer carne humana, ni desfallecerían ni perderían su fuerza y su luz por mucho tiempo que allí permaneciesen. Pero aquella circunstancia, aquel camuflaje, a él también lo favorecían.
Le habían descubierto demasiado pronto. Araziel no era el primer Caído que lograba escapar del Infierno, pero jamás ninguno de sus predecesores había regresado al Infierno. Si habían sido cazados o lograron esconderse y pasar inadvertidos entre la humanidad era algo que ignoraba. No sabía cómo moverse por aquel mundo que desconocía, que había cambiado demasiado desde la última vez que lo pisara. Miraba a su alrededor y sólo distinguía enormes moles de piedra, acero y cristal, construcciones donde ahora vivían los hombres. Lejos quedaba el Edén y sus verdes praderas, sus ríos cristalinos, sus selvas, lagos, mares, montañas y bosques.
De pronto sintió el ruido, la suciedad, el penetrante mal olor de la sociedad humana perforando sus sentidos. En su cabeza resonaba el eco de la fuerte lluvia golpeando con furia aquel paisaje que le angustiaba.
Pero abrió sus alas, desafiando a los elementos, al miedo y a la desesperación, mostrándose al cielo con una decidida mirada de desafío y rabia.
-¡Escúchame -gritó a pleno pulmón, elevando su voz por encima del ensordecedor repicar del agua, de los truenos y el tráfico de la calle-, me he liberado de tus cadenas, he roto tu Ley, tu Palabra, tu Voluntad… He venido a tu Paraíso por ella, para borrar las tinieblas de su vida… Yo, desde la oscuridad en la que me condenaste a resucitar, cruzando desiertos de dolor y olvido, a través de mares de locura y desesperación, he venido a liberarla… aunque mi esencia se desvanezca en el Tiempo… la victoria será mía!



V


No puedes dormir, esta noche tampoco. Resígnate, enfádate tanto como quieras. Estás sola, tan sola como cada día, como cada noche, como siempre, desde que recuerdas, porque sabes bien que nadie quiere estar a tu lado. Laméntate. Llora.
La angustia entra en tu pecho como un cuchillo corta el aire, sin resistencia. Siéntela agarrar tu corazón y apretar con fuerza. Sigue llorando, quizá no puedas caer más bajo. Ya no te queda nada por lo que vivir. Nunca has sido una luchadora, nunca el valor fue una virtud en tu mirada. La vida te ha ido dando golpes, tantos como ha querido, y tú nunca has podido hacer nada, salvo llorar, gritar, lamentarte, preguntar porqué y caer en la espiral de la desdicha una y otra vez.
Tu infancia siempre vuelve, siempre a estas horas de la noche. Recuerda a tu madre, que siempre supo que no eras su hija y nunca te miró con amor. La verdad es que nunca te quiso, lo sabes. Tu padre ausente, desentendido de tu lamentable vida… pero no puedes olvidar, porque la culpa es tuya, siempre lo ha sido. Ni sus voces ni sus miradas podrás jamás apartar de tu memoria, tatuadas en tu negra alma. Se apagarán sus vidas por tu culpa, por el dolor que causaste, y eso te atormentará hasta el final.

 Recuerda.

 Sufre.

Pero despierta, no tienes derecho a dormir. Esta noche tampoco.

Frente a ti siempre ese horrible televisor, compañero en tu soledad. Observa la estupidez humana de la cual tú eres parte, triste y amargada mujer.
Nadie soporta tu compañía, nadie necesita tu amor. Vivir en esta soledad es lo mejor que te puede suceder. Convéncete de ello. Cada hombre que ha pasado por tu vida ha huido cansado, arto de tus vacías palabras, de tu falta de amor propio y la desgana que destilan tus actos. Estas sola, ese es tu destino.

 Hoy te han echado del trabajo. Piénsalo, es culpa tuya, toda tuya. Fuma, pero no te sentirás mejor. Ni el alcohol puede esta noche consolar tu corazón. La estabilidad que tanto buscas se esfuma al igual que el humo del cigarro. Se consumen tus días, y en tu mirada frente al espejo lo puedes ver. Esa mujer que se refleja cada día te es más ajena. Quizá debas ir pensando en deshacerte de ella para siempre.

Vuelve a despertar. La cama es incómoda. Por mucho que te muevas no lo solucionarás. El sudor de tu piel es como una sábana pesada y oscura, cargada de miedos y pesadillas tan reales como la mísera vida que arrastras. No lo olvides, tú eres la culpable de tu miseria.
La muerte puede ser una solución a esta vida. Pero eres tan cobarde que ni para suicidarte vales. Despierta y llora, no dejes de hacerlo. Tantas veces como has cogido una cuchilla y nunca has dado el siguiente paso. Tampoco desde la altura has encontrado la salvación, el fin.

Pero esta noche que pronto terminará debo decirte adiós. Hoy escribiré en tu alma el final de tus días, otra vez.
Así pues, cuando salga el sol, si logra hacerlo a través de la incesante lluvia que bendice esta tierra impura, vas a encontrar el valor, por fin, para dar por terminada tu existencia.

Irene abrió los ojos asustada, gritando, sudando y temblando. Se llevó la mano al pecho, al corazón, pues tenía la sensación de que algo se lo había arrancado de cuajo. Su respiración se entrecortaba a cada bocanada de aire que entraba en sus pulmones. Se sentía terriblemente agotada, desdichada, cansada de vivir.
Encendió el último cigarro que le quedaba en la mesilla de noche y lo fumó mientras su mirada se perdía más allá de la lluvia que caía incesante al otro lado de la ventana del dormitorio. La luz de los intermitentes relámpagos la iluminaban, dotando a su piel de una palidez mortal. Aplastó la colilla en el cenicero que reposaba junto a la cama, en el suelo, y volvió a tumbarse. Se tapó y acurrucó, y comenzó a llorar, otra vez.



Joven salvaje

Sólo renacemos de la Esperanza, como la voz rugiente que desgarra nuestras entrañas después del silencio aterrador. Nos elevamos y caemos según nuestra decisión, siempre conscientes del poder que esgrimimos ante la incertidumbre, solitarios en la noche de los tiempos. 
Cada recuerdo que vuelve a nuestras vidas se sorprende al encontrarnos, pues nuestro caminar jamás se detuvo por muchas piedras y trabas que se arremolinaron a nuestro alrededor. Fueron todos los peligros desterrados por el fuego de nuestras miradas, incapaces de comprender entonces la fuerza de nuestra voluntad, joven y vigorosa.
Transformamos la mano en puño, éste en espada y ésta en Sabiduría. Así nos conocimos en mitad del Universo, volando sin control, embriagados de tanta libertad.
Sin cadenas que nos dictasen qué hacer ni qué decir, vimos nacer la luz de la hoguera que fecundamos. Dios se escondió temeroso, y el Gran Martillo sacudió la tierra yerma, la misma donde desde entonces creció la verde hierva, el agua cristalina y las Montañas del Poder.
Niños inocentes son nuestros hijos, los que nos veneran ahora, eternamente jóvenes y fuertes, sin vendas en los ojos, sin miedo en sus miradas. Son el sol, la lluvia, el fuego, el viento y la tierra donde reposamos, los sueños que sembramos, las lágrimas que nunca lloramos.
Este es nuestro reino.



lunes, 12 de noviembre de 2012

Invictos


Se les puede ver cada día, cada noche, a todas horas, mirando el sol de la tarde o a la luna que se pregunta el porqué de su insomnio.
Ellos alzan sus espadas en favor de las mentes que buscan emocionarse y vivir en libertad. Nacieron para ello, sin dios ni amo, tan libres como el viento que moldea la tierra y contempla su temblor, que remueve las aguas de los océanos, que alza la voz desde el más profundo abismo. Ellos tejen la red donde atrapar los sueños, para luego plasmarlo todo con palabras inolvidables sobre tapices blancos, sobre paredes agrietadas o en el último rincón de sus mentes.
Esta noche soy uno de ellos, como en tantas otras veladas. Frente a la pantalla pienso y reflexiono. Anoto dos palabras y espero que la tercera venga sola, desde lo más profundo de mi corazón.
Hemos caminado sobre la nieve eterna en las montañas de la incomprensión, siempre con la mirada al frente, danzando a través del viento gélido, sorteando precipicios tan oscuros que incluso la luz teme asomarse y caer.
Ningún camino es fácil, pero la opción que escogemos es la que nos hace madurar.
Mis compañeros viajan esta noche, cada uno hacia su hogar, subiendo esas montañas de la locura, o nadando en mares tempestuosos, armados con grandes dosis de voluntad inquebrantable y espadas llameantes. Un único destino nos une.